Exquisiteces evaporadas de Ginés Marín

By Antonio Lorca

Ginés Marín emborronó con la espada una faena de exquisiteces a un toro de ensueño. Hasta tres veces pinchó en hueso y volaron con razón las dos orejas que, con toda seguridad, hubiera paseado tras una preciosa faena de muleta que surgió de las muñecas de un consumado artista, muy joven todavía, pero nacido con condiciones suficientes para alcanzar la gloria vestido de luces.

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Fuente:: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/06/18/actualidad/1497797792_440977.html#?ref=rss&format=simple&link=link