Matrimonio venezolano enviado a la cárcel por denunciar irregularidades en el Colegio Westhill de México

– Antonio Urbina y Coral Rojas tienen ocho meses presos a pesar de haber logrado dos amparos a su favor tras ser contrademandados penalmente por el Colegio Westhill.

– Los del colegio se han valido de tráfico de influencias y abuso de poder en contra de esta familia y están intimidando a cualquier padre que decida reclamar al Instituto Westhill cualquier derecho, lo cual debería estar consagrado para todas las personas que habitan en este país.

– Una petición en línea está sumando firmas para solicitar que la revisión del amparo, que está en el 7º Tribunal Colegiado en materia penal del 1er circuito, se haga lo más rápido posible para que Coral y Antonio puedan volver con sus hijos, ya afectados psicológicamente por la falta de sus padres.

 

Un matrimonio venezolano, legalmente establecido en México hace seis años, lleva preso ocho meses como represalia tras una demanda penal que introdujeron contra el colegio Westhill Institute de Santa Fe. La demanda civil la interpuso esta pareja venezolana contra la institución educativa, luego de haber promovido a tercer grado de primaria a mitad de año, de forma indebida e inconsulta, a su hijo -hoy de 12 años.

Esto se llevó a cabo en el período escolar 2011-2012 sin notificar a la Secretaria de Educación Pública, SEP. La dependencia educativa no aprobó la nivelación académica después de haberlo cambiado de grado, no entregó boletas oficiales de calificaciones a los padres del niño para 2°, 3° ni 4° grado, e incluso llegó a falsificar exámenes para hacerlos pasar como elaborados por el niño con el fin de obtener una boleta de 4° Grado que no aparece en los sistemas de control escolar de la SEP, por medio de una dudosa acreditación.

Antonio José Urbina Romero –venezolano, alto ejecutivo de una importante empresa y con una amplia trayectoria como analista de la prensa tecnológica en Venezuela- y su esposa Coral Rojas han ganado dos amparos federales contra la demanda penal por presunto fraude procesal al Westhill Institue. Esta institución es propiedad del constructor José María Rioboó quien está casado con la Magistrada Yasmín Esquivel Mossa, presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del DF. Como el colegio pidió revisión a ambos amparos, la pareja aún está tras las rejas como si fueran delincuentes comunes, él en el reclusorio Oriente y ella en el de Santa Marta. Los niños dela familia se encuentran bajo el cuidado de familiares en la capital mexicana, pero están a punto de quedar en la calle, ya que pronto se vencerá el contrato de arrendamiento de la vivienda donde habitan en México.

Durante el pasado miércoles nos sumamos en apoyo, amigos y colegas de Urbina, quienes estamos generando visibilidad para este caso ante influenciadores en la opinión pública, medios de comunicación, instituciones de gobierno y activistas de derechos humanos tanto en México como en Venezuela.

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